La medicina occidental trata este tipo de problemas con pastillas. Pastillas para la ansiedad, pastillas para la depresión, pastillas para el insomnio, pastillas para el estrés, etc. Vas al médico y en 2 minutos ya has salido de la consulta con un montón de recetas. Punto y final. Si te sienta mal la pastilla "A" entonces te la cambian por la pastilla "B" y cuando el médico "A" no te funciona, entonces pasas al médico "B".
Que no sirva mi testimonio para criminalizar, denostar o menospreciar a la sanidad occidental, nada más lejos de mi intención, lo que pretendo es compartir mi experiencia. Muchos males de nuestra sociedad no se deberían curar con pastillas, se deberían curar con sabiduría, es más, aclaro, gracias a la sabiduría no tendríamos que curar ninguna de las afecciones somatizadas que puede llegar a crear en nuestro cuerpo una forma poco sabia de manejar nuestra vida, nuestras emociones, nuestras percepciones, nuestra visión de la realidad.
Gracias a las nuevas tecnologías que permiten a los indefensos mortales contar a todo el mundo cómo encontraron solución a sus problemas con remedios "alternativos", fue como conocí el mindfulness. Ya había oído hablar del mindfulnes, incluso asistí años atrás a una pequeña charla dentro de un curso impartido y promovido por cierto sindicato aficionado a los langostinos, pero no cuajó en mí y creo que en nadie de los que asistimos. Y no puedo echar la culpa al profesor, la realidad es que la miel no está hecha para la boca del burro. Y digo esto porque a día de hoy, mi señora esposa, practicante de Yoga Kundalini desde hace ya unos diez años y después de haber visto cómo ha cambiado mi vida en muy poco tiempo, no quiere saber nada de meditación.
Encontré un canal de Youtube especializado en curar la ansiedad sin pastillas. El tipo no es psicólogo, pero tenía gran experiencia consigo mismo y había ayudado ya a mucha gente. Aquí fue donde volví a escuchar "mindfulness". Había que hacerse un experto en mindfulness y me puse manos a la obra descubriendo que es un robo de los occidentales a los monjes budistas. Entonces, ¿Por qué no ir directamente a la fuente? ¿Por qué conformarse con un sucedáneo pudiendo degustar la receta original? Yo en ese momento no estaba para experimentos, ni para cursillos de una mañana. Necesitaba conocimiento de la mejor calidad.
Gracias a la internet fue como llegó a mí esa sabiduría, en mi pueblo no hay budismo. Los consejos de los budistas de internet no aconsejaban ser autodidacta y era importante encontrar la dirección de un maestro. El único maestro que encontré fue online y era de budismo tibetano. Seguí los consejos de budistas experimentados. La tradición no importa. En España o en español, lo más difundido es Theravada, Zen y Tibetano y de estos tres, el maestro disponible más accesible era de tibetano. Doy las gracias a todos los que me han ayudado a encontrar vehículo y camino. Gracias a esos Lamas que han decidido complicarse la vida y ofrecer cursos online, charlas gratuitas y crear comunidad más allá de sus monasterios locales. Gracias al Lama Rinchen Gyaltsen y a la Lama Tsondru.
Y tú ¿Por qué elegiste budismo tibetano? y si eres de otra tradición ¿Qué te hizo decidirte por ella?