Daido escribió: ↑23 Ene 2023 23:13
...que opte por vías de experiencias catárticas e inefables sea una vida invalidad; puede ser una vía útil, buena y necesaria para algunos. pero no sería ya budismo, sería otra cosa.
En el Rinzai Zen se llama kensho, y en el Soto Zen, se llama satori. Son la misma, con toda seguridad. Varían en profundidad, únicamente. Dogen tuvo esa experiencia, tal y como se relata en la coleccion de koans, "La Transmisión de la Luz". Que yo sepa eso es el zen, y no hay otro.
La Trasmisión de la luz, o Denkoroku, fue un libro escrito por Keizan, heredero de 3ª generación de Dogen, para justificar su propio linaje, el que pasaba por Gikai. En tiempos de Gikai se desato una controversia, entre los distintos seguidores de Dogen, respecto a la fidelidad a las enseñanzas de Dogen (Gikai venia de la escuela Darumashu, e incorporó elementos esotericos y de otra índole de esta escuela; Dogen, aunque lo tuvo como discípulo, se negó a darle la trasmisión, pues lo veía carente de compasión). Esta controversia, que acabo en un verdadero cisma dentro de la escuela soto, Ehieji (el templo fundado por Dogen) vs Sojiji (el templo fundado por Keizan) duró hasta el síglo XIX, y se denomino Sandai sōron. Los restos de esa "bicefalia" duran todavía hoy
Dogen nunca afirmó que el relato que aparece en el Denkoroku fuese una iluminación en el sentido, catártico y apofático, que se suele dar al término. De hecho durante toda su vida predicó los principios de práctica continua o de igualdad entre práctica y realizacion (Shusho Itto - 修証一等), frente al concepto de una iluminación de una vez por todas, que es lo que trasluce el Denkoroku. En el registro del propio Dogen de su estancia con Rujing, su maestro chino, el mismo episodio es descrito en términos mucho menos "espectaculares".
El Denkoroku hay que tomarlo con pinzas... y la película que hace unos años hicieron en Japón sobre la vida de Dogen (donde añaden "efectos especiales" al susodicho episodio, además de otras cosas inciertas, todavía con más pinzas; de hecho fui testigo del relato de un japonés, monje soto, que la vio, que dijo que en Japón, los que estaban en el ajo, se quedaron bastante sorprendidos con las "licencias poéticas" de la película).
No es que no haya satori (es relativamente fácil de conseguir), es que este no es de una vez por todas. Hay que renovarlo y darle cuerpo, instante tras instante, durante toda la vida (y es esto lo que no es tan fácil).
De hecho, en “Shizen biku” Dõgen critica específcamente la Hongaku (la visión de una "naturaleza innata") como un ejemplo de la herejía sustancialista de Senika (una de las visiones heterodoxas de la época de Buda, según la cual el espíritu permanece como una entidad inmutable y permanente que se escapa del envoltorio corporal tras la muerte). Respecto a la "herejñia de Senika" Dogen dice en el "Senni gedô":
Intentad comprender que el dogma de la unidad del cuerpo y el espíritu ha sido siempre enseñado en el budismo. ¿Como entonces, mientras que este cuerpo nace y desaparece, únicamente el espíritu separado del cuerpo no estaría sujeto al nacimiento y a la desaparición? Si a veces hay unidad y a veces no, entonces la enseñanza de Buda no sería más que mentira. Es mas, considerar que el samsâra es a eliminar es una falta que envilece el budismo. ¿No hay que abstenerse de eso? [...] A partir de ahí en este dharma, ¿como podríamos distinguir el cuerpo del espíritu o separar el samsâra del nirvâna? Sois hijos de Buda, no prestéis atención a los energúmenos que vociferan puntos de vista heréticos.